La meditación para aliviar la ansiedad.

//La meditación para aliviar la ansiedad.

La meditación para aliviar la ansiedad.

La ansiedad podría identificarse como una combinación entre emociones y pensamientos que resultan en una respuesta psicofisiológica negativa, es decir los síntomas afectan tanto la mente como al cuerpo. Al emplear la palabra “negativa” se refiere a una experiencia desagradable más no errónea o “mala” ya que todo los procesos cognitivos, emocionales y fisiológicos tienen un sentido y motivo del porque operan de la forma que lo hacen. En el caso de la ansiedad, el propósito es de “preparar” al individuo para afrontar un peligro que se aproxima. Cuando una persona siente ansiedad se prepara, y esa preparación genera una sensación de “control” tomando las medidas necesarias para solucionar un problema. La dificultad puede surgir al experimentar una respuesta anticipatoria que sea desproporcionada o en algunos casos desarrollar ansiedad ante un miedo que no es probable que ocurra o que no exista.

¿Por qué te preocupas?

A nivel evolutivo la especie humana dispone de un mecanismo que le permitió anticipar posibles peligros y proyectar objetivos hacia el futuro asegurando así la preservación de la especia y su evolución. Si hace miles de años nuestros ancestros no hubiesen migrado a zonas más cálidas o buscaban la manera para almacenar alimento antes de la llegada del inverno, posiblemente no estaríamos leyendo estas líneas en este momento.

Un mecanismo tan importante se convierte imprescindible para conseguir seguridad frente a los peligros, pero en muchas ocasiones este mecanismo se activa y se intensifica de forma ajena a la gestión consciente, rindiendo cualquier intento de modular la ansiedad en una frustración que convierte muchas veces a la persona en una victima de las circunstancias que le ocurre. En otras palabras, la persona activa el sistema de ansiedad involuntariamente y además se ve incapaz de modular su intensidad o frecuencia.

Consecuencias que desencadena 

Debido a que la mente y el cuerpo están estrechamente unidos, lo que le ocurre a una parte lo experimenta también la otra.

Las respuestas de ansiedad frente a las fuentes de estrés se pueden expresar y experimentar en tres dimensiones:

  • En la mente:

    • Miedo

    • Pánico

    • Estado de alarma

    • Inquietud

    • Preocupación

    • Ideas intrusivas y obsesivas

  • En el cuerpo

    • Sudoración

    • Temblor

    • Incremento de la tensión muscular

    • Taquicardia

    • Aumento de presión arterial

    • Aumento de rapidez en la respiración

  • Conductas observables

    • Expresiones de nerviosismo e intranquilidad en la cara

    • Posturas corporales o movimientos con tensión y precipitación

Si esto ocurre no significa que se deba vivir de esa manera, de hecho si esto se experimenta por más de seis meses se corre el riesgo de entrar en un cuadro de trastorno de ansiedad generalizada, una enfermedad que afecta hasta el 8,2% de la población española y que desencadena otras dolencias como problemas digestivos, dolores de cabeza y jaquecas, irritabilidad, fatiga, enfermedades cardiovasculares, insomnio y un sistema inmune debilitado.

Meditación

Algunos de los aspectos característicos de la ansiedad es la velocidad con que trascurren los pensamientos y la rumiación o patrón repetitivo de pensamientos negativos, a medida que se perpetua el mecanismo más se instaura esta forma de relacionarse con las dificultades. La meditación representa una forma de entrenamiento para la atención y concentración con el objetivo de poder salir del bucle ansioso y contemplar con una mente más clara y serena las situaciones que genera preocupación. Una investigación analizó 163 estudios relacionados con los beneficios que se obtienen con la práctica de meditación. Algunos de estos cambios son reducción del estrés y ansiedad y mejora de las actitudes personales. La ciencia está realizando progresos acercando a la sociedad el conocimiento sobre la correlación entre las conductas y las estructuras del cerebro. Algunos de estos estudios demuestran como una práctica continuada de meditación favorece cambios estructurales en el cerebro. Otros estudios se han enfocado en los cambios relacionados con la gestión de las reacciones, impulsividad y ansiedad observando cambios positivos mediante conductas mas reflexivas, mayor focalización de la atención y mejora en la gestión sensorial tras practicar por ocho semanas meditaciones diarias.

Tres maneras que la ciencia ha comprobado mejoran el estilo de vida y reducen los síntomas de ansiedad. Estrategias que contemplen la relación mente-cuerpo son las más completas.

  • Meditar regularmente. De esta manera el cerebro aprende nuevos patrones para gestionar las dificultades sin necesidad de entrar en bucles ansiógenos.

  • Ejercitar el cuerpo. Ejercicios aeróbicos son más eficaces que los anaeróbicos y un programa de 3 o 4 meses es mejor que rutinas cortas.

  • Adoptar un buena alimentación. Existen decenas de dietas pero  en general una dieta evitando los aditivos, azucares refinados y en la medida de lo posible consumir alimentos orgánicos, favorece la regulación del metabolismo. 

By | 2016-12-10T11:43:57+00:00 abril 21st, 2015|Sin categoría|Comentarios desactivados en La meditación para aliviar la ansiedad.

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Psicólogo, formador e investigador. En su consulta en Madrid ofrece sesiones psicoterapeuticas que se encuentran a la vanguardia en el campo de la psicología. Facilita el aprendizaje potenciando los recursos personales para superar dificultades y mejorar la calidad de vida.